Estación de Pozo Ancho
Excelente jornada la de anoche no exenta de avatares de distinta índole y salvada “in extremis” por la cohesión que impregna el grupo ALA – CURIOSITY.
El lugar elegido para esta ocasión fue el de la estación de Pozo Ancho, pero se nos olvidó el detalle de la floración existente, que por más este año está siendo exuberante. Así que tuvimos que poner los telescopios a lo largo del camino a falta de otro sitio despejado de hierbas. No fue problema para los “ases” de la astrofoto ni para los de “visual”, y así vimos los resultados en los telescopios de Fani, Fede, Isidoro y Paco Orti, (representado por mí, Juan), así como en las cámaras apostadas en montura de seguimiento de Jesús (qué grande eres, física y químicamente), Manuel (Manolo para la peña) y Cristobal en la modalidad de “circumpolar”.
Para dejar constancia “time lapse” de la reunión y de las faenas de montaje de los aparatos y de “la carpa” yo puse mi Canon en una simpática montura All View de Sywatcher que tiene un modo de funcionamiento de este tipo, de manera que el encuadre no permanece estático durante las capturas sino que va cambiando paulatinamente y hace que el vídeo resultante sea más atractivo. Llegado un momento Isidoro me pidió que le enseñara alguna de las fotos y con sorpresa vimos que estaban negras, sin datos de luz. Al poco me dí cuenta de que no había quitado la tapa a la óptica, y me encontré con un patrimonio de 300 “darks” del que yo no podía contener el estupor, Isidoro no podía contener la risa, y “el respetable” pensando ¿a quien habeis dado de alta en la Asociación? Así que mi única contribución son unas fotos de prueba que hice al principio.
También quedó claro que si bien la especialidad de la casa es la astrofotografía no lo es menos la g-astronomía, habida cuenta de las viandas que por allí circularon ya que además de las elaboradas previamente en casa, el concurso de una barbacoa portátil elevó el nivel de cuatro a cinco tenedores, con la salvedad de esa “ausencia de sal” salvada por el gran Isidoro que, a modo de Carlos Arguiñano e interrogando sagazmente a Manolo hizo que apareciese un puñadito que fué a parar a las últimas brochetas.
Hubo un duelo entre Cristobal y Juan (el que suscribe) sobre si “el lamparón” de contaminación lumínica que se veía por encima de las olivas era causado por el alumbrado de Linares (Cristóbal) o el de Bailén (Juan). El reto subió de tono hasta el punto de apostar ambos los respectivos cortijos de nuestra propiedad. Ganó Cristóbal y Perdí el mío, pero como dijo Cristóbal con una sonrisa ¡menos mal que ni tú ni yo tenemos cortijo!
Pudimos ver Marte, Júpiter (iba con prisas y se marchó pronto) y el Cúmulo del Pato Salvaje así como la tenue nebulosa anular de la Lyra o “Nebulosa del Anillo” como tambien se la conoce, el Schmidt de Isidoro lo hizo posible.
El Seestar es un aparato “retador”. Si te echas una carrera con el aparato te va a ganar seguro: gana en tiempo y en precisión.
Pero dentro de poco veremos el resultado de las capturas de Cristobal y de Jesús, y nos dejarán nuevamente boquiabiertos.
La velada fué tan amena que no nos dimos cuenta de que eran las seis de la mañana. Recogimos y nos marchamos a la espera de la próxima cita que esperemos sea pronto.